Tratamiento de Enfermedades

Gastrointestinales

Diagnóstico & Tratamiento de Enfermedades Gastrointestinales

  • El ERGE es una condición crónica en la que el ácido gástrico regresa al esófago, causando irritación y síntomas como acidez y regurgitación. La hernia hiatal puede contribuir a este problema al permitir que parte del estómago se desplace hacia el tórax. Su tratamiento puede incluir cambios en el estilo de vida, farmacoterapia o cirugía en casos severos.

  • La gastritis es la inflamación de la mucosa gástrica, generalmente causada por infecciones, uso de AINEs o hábitos dietéticos inadecuados. La dispepsia funcional, por otro lado, se refiere a síntomas digestivos crónicos sin una causa estructural identificable. Ambas condiciones requieren un abordaje personalizado que puede incluir ajustes en la dieta, medicamentos y estrategias para reducir el estrés.

  • El SII es un trastorno funcional del intestino caracterizado por dolor abdominal, distensión y alteraciones en el hábito intestinal sin evidencia de daño estructural. La colitis, en cambio, puede tener diversas causas, como infecciones, enfermedades inflamatorias o intolerancias alimentarias. Su manejo involucra modificaciones en la dieta, control del estrés y tratamiento farmacológico cuando es necesario.

  • El equilibrio de la microbiota intestinal es fundamental para la salud digestiva y metabólica. La disbiosis, o alteración de este equilibrio, puede estar relacionada con problemas digestivos, inflamación crónica y enfermedades metabólicas. Su tratamiento incluye estrategias nutricionales, probióticos y ajustes en el estilo de vida.

  • Incluyen la enfermedad de Crohn y la colitis ulcerativa, trastornos crónicos caracterizados por inflamación del tracto digestivo. Su manejo requiere un enfoque multidisciplinario que puede incluir inmunosupresores, terapias biológicas y en algunos casos, cirugía.

  • El hígado graso no alcohólico es una de las enfermedades metabólicas más prevalentes y puede evolucionar a cirrosis si no se maneja adecuadamente. Su tratamiento implica cambios en la alimentación, ejercicio y, en algunos casos, terapia farmacológica para controlar los factores metabólicos asociados.